1. El conflicto cotidiano
Cada vez es más común que los paseos tranquilos con tu perro terminen en una discusión con algún vecino o peatón que “cree saber” las reglas. Muchos dueños responsables se enfrentan a gritos, amenazas o reclamos absurdos cuando su perro —educado y bajo control— camina relajado o juega libremente.
Pero más allá de la opinión de cada quien, hoy la ley sí establece lineamientos claros sobre cómo deben transitar los perros en la Ciudad de México.
2. Qué dice la ley actual (reforma 2024)
La Ley de Protección y Bienestar de los Animales de la Ciudad de México, reformada y publicada en la Gaceta Oficial el 27 de marzo de 2024, aclara de forma expresa que el uso de correa es obligatorio en la vía pública y parques.
Artículo 4 Bis 1, fracción XI y XII:
XI. Transitar con animales en la vía pública sin riesgo para las personas y otros animales, portando permanentemente un collar o pechera adecuados que no los lastimen.
XII. Mantener sujetos con una correa al animal o los animales bajo su tutela durante su tránsito en la vía pública, parques urbanos y Áreas de Valor Ambiental.
Artículo 30:
Las personas poseedoras o tutoras deberán cumplir las disposiciones anteriores y podrán ser sancionadas si incumplen las medidas de control o seguridad requeridas por la autoridad.
Esto significa que, a diferencia de versiones anteriores, ya no basta con “tener control” del perro: la ley exige el uso físico de correa en los espacios públicos señalados.
3. Qué implica para dueños responsables
El espíritu de la norma no busca castigar a los tutores que cuidan bien a sus perros, sino garantizar convivencia segura y evitar conflictos o accidentes.
Por tanto, un tutor responsable como tú debe:
-
Usar correa en calles, banquetas, parques y áreas ambientales.
-
Portar identificación visible (placa, chip o registro RUAC).
-
Asegurar un collar o arnés cómodo y adecuado.
-
Mantener el control físico y emocional del perro.
-
Solo permitir libertad sin correa en espacios cerrados o designados para canes (parques caninos o patios privados).
En callejones o zonas semiprivadas, si decides soltarlo brevemente, conviene hacerlo con criterio y prudencia: siempre atento, con correa en mano y asegurándote de que no haya peatones o animales cerca.
4. Cómo actuar ante una confrontación
Si alguien te increpa, recuerda que solo la autoridad puede sancionar, no los vecinos ni los transeúntes. Mantén la calma, evita escalar la discusión y, si es necesario, aclara los hechos:
“La ley exige el uso de correa, y la llevo conmigo. Mi perro está identificado, educado y bajo control. No hay agresión ni riesgo alguno.”
Si la persona insiste o amenaza, no respondas con violencia verbal o física. Puedes documentar la interacción o llamar tú mismo a la autoridad (SSC o Brigada de Vigilancia Animal) para resolver con hechos, no con opiniones.
5. Derechos y límites
-
Tienes derecho a pasear con tu perro en espacios públicos siempre que cumplas con la ley.
-
Tienes obligación de usar correa, evitar daños o molestias, y recoger desechos.
-
Si tu perro no representa riesgo, nadie puede exigir más de lo que marca la ley.
-
Si te hostigan o amenazan, puedes levantar una queja ante la PAOT o una denuncia por acoso.
6. Conclusión: autoridad sin arrogancia
Cumplir la ley te da autoridad moral y legal. No se trata de ceder ante el miedo ni de imponerte por la fuerza, sino de actuar con inteligencia y conocimiento.
La correa no simboliza sumisión, sino responsabilidad cívica.
Y cuando combinas educación, control y respeto, demuestras que los buenos tutores no necesitan gritar para tener razón: la ley ya los respalda.


Share:
¿Monitorear o Proteger? El Error Más Común en Seguridad Residencial
📉 México #1 en Mercados Criminales: ¿Y tú, ya decidiste ser parte de la solución?